Una temporada sin derbi

Hay días diferentes a los otros porque amanecen con la promesa de alguna alegría. De tan esperados, ciertos acontecimientos hacen coincidir las fechas del calendario de cada cual con el calendario futbolístico. Allá por el verano, nada más conocerse la relación de jornadas de la presente Liga, no fueron pocos los que rodearon con un círculo en el periódico la casilla correspondiente al día 9 del último mes del año que la Deportiva comenzó en Segunda División. Ese día volverá a tener lugar un derbi, un Ponferradina- Cultural del que ya llevábamos una temporada sin tener noticias. En Segunda, todo hay que decirlo, estábamos muy bien aún sin derbi, pero como la Deportiva descendió y la Cultural finalmente no, los aficionados blanquiazules podremos disfrutar otra vez de un nuevo evento en el que nuestro equipo medirá sus fuerzas con el de la capital de la provincia de León. Partidos con tradición pero siempre actuales, en los derbies se puede ver a la perfección la comunión existente entre el equipo berciano y la gente de su Comarca.

Es normal que las personas sientan debilidad por la tierra en la que nacieron y crecieron, pero los bercianos más que quererla a la suya la aman. Quizá la peculiar conformación orográfica de la hoya berciana podría ayudar a revelar el secreto de la íntima relación existente entre El Bierzo y sus hijos. Intuitivamente, cualquiera que desde Ponferrada mire al horizonte contemplará diversos sistemas montañosos y tendrá la perfecta certidumbre de que todo lo que abarcan sus ojos es Bierzo, lo cual tal vez genere algo parecido a una sensación de posesión. No sólo es fácil saber cuándo se entra en El Bierzo: cuando empiezas a bajar los puertos del Manzanal o de Piedrafita; también, lógicamente, es fácil saber cuando se sale de él: cuando se deja de subir a los mismos. El Bierzo no es un reino pero los bercianos llevan siempre una corona en la cabeza, la corona montañosa que delimita perfectamente su región. Al igual que las personas criadas en la costa añoran el mar, los bercianos, lejos de su tierra, extrañan sus montañas, auténtico telón de fondo bajo el que transcurrió su vida. Y la vida de miles de bercianos confluye cada quince días en un punto, el Estadio Municipal de El Toralín, donde muchos perciben más nítidamente su pertenencia a la Comarca que llevan marcada en el corazón.

Por vez primera en la historia ningún ponferradino será de la partida en el próximo encuentro de rivalidad regional. Como compensación, y dada la reciente ampliación del Toralín y el aumento de la asistencia media de público respecto a pasadas campañas en 2ª B, nunca tantos bercianos habrán presenciado antes en directo ese partido tan especial que enfrenta a la Deportiva con el equipo de León. Quizá sea también el momento iniciático en el que algún joven espectador sienta desde su butaca alguna extraña e indefinible sensación al fijarse en el escudo que lleva en la camiseta un futbolista de la Ponferradina mientras pugna con un rival bajo las montañas que se alcanzan a ver por encima de las gradas; y sería bueno que supiese desde ya que para amar al Bierzo en modo alguno tiene que odiar a León y que la rivalidad futbolística nunca debe generar desconsideración ni, por supuesto, violencia.

Sin lugar a dudas, los derbies son esos partidos que le gustan a la afición. Dentro del conjunto de recuerdos futbolísticos que puede poseer cualquier seguidor blanquiazul figuran en un lugar destacado los que se refieren a experiencias vividas en algún partido contra el rival de León: el primer derbi que habita en su memoria, alguna pancarta o cántico impactantes que le hizo sonreír o montar en cólera, alguna remontada gloriosa, cierto árbitro que alargó demasiado algún partido, algún recuerdo imborrable de cierto desplazamiento, etc. Los aficionados deseamos enormemente ganar ese partido y por eso inconscientemente tendemos a exigirles a los futbolistas un esfuerzo adicional, por más que sepamos que en el envite, a efectos de la clasificación final, no nos juguemos más de tres puntos.

Independientemente del resultado en el derbi lo importante será lo que haga la Deportiva al final de temporada, por lo que saber si Rubén Vega sigue mostrando una motivación extra frente a su ex equipo, si De Paula añade a su brillante currículum algún tanto metido a la Cultural, o si podemos equilibrar un poquito más el balance global de victorias obtenidas en los partidos disputados entre ambos clubes, con ser cosas apetecibles, no dejan de ser secundarias y anecdóticas. Incluso dos hipotéticas derrotas tanto en la próxima jornada como el año que viene en León serían fácilmente perdonadas en caso de volver a ascender. Como hace quince días, sería genial volver a meterles cinco goles a los leones, pero tampoco debemos olvidar que la Cultural cuenta con una potente escuadra…aunque esta campaña solo iguale a la Ponfe en el número de partidos disputados. De todos modos, y aunque suene a tópico, esperamos que este partido lo gane el mejor… pero, claro, mucho nos tememos que los de la Cultural tratarán de evitarlo por todos los medios.

¡Aúpa Deportiva!

Roca, deportivista desde más allá del mar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s